Orbán: ‘Proclamemos la democracia cristiana y no nos midamos por estándares de otros’

Orbán ha reclamado al resto de miembros del Partido Popular Europeo (PPE) seguir sus convicciones conservadoras y alejarse de otras corrientes.

Viktor Orbán ha sentado las bases del proyecto para reformar la Unión Europea durante el congreso del Partido Popular Europeo (PPE) y ha reclamado a sus socios europeos que olviden las “imposiciones” ideológicas actuales y “sigan fieles a sus convicciones conservadoras democristianas”.

“Recuperemos la unidad de Europa y del PPE. No confiemos en los demás y en los que intentan cambiarnos hacia el socialismo o el liberalismo. Proclamemos la democracia cristiana y no nos midamos por estándares de otros” partidos políticos o “estaremos abocados al fracaso”, ha mantenido Orbán.

“Volvamos a nuestras raíces espirituales y olvidémonos de tonterías como la celebración del aniversario de Fidel Castro o Karl Marx. Dejemos este tipo de aberraciones políticas a los socialistas”, ha sentenciado.

La presencia de Orbán en la reunión de los populares europeos ha provocado una reacción airada en líderes como Jean Claude Juncker. El pasado mes de octubre, el presidente de la Comisión Europea aseguró que el húngaro no tenía cabida en el grupo del PPE en la Eurocámara: “Aunque le respeto como persona, veo muchas incompatibilidades entre sus palabras y los valores cristiano-demócratas sobre los que se fundamenta la familia del PPE”, aseveró.

El trasfondo de las declaraciones de Juncker, que no contaron con el apoyo de otros dirigentes de peso del PPE, es evidente: Hungría y sus socios de Visegrado se han convertido en los últimos años en los países encargados de denunciar la incapacidad de la actual Unión Europea para afrontar los retos que se avecinan.

‘Estamos perdiendo fuerza’

En su discurso, Orbán ha señalado la “profunda crisis” que vive el PPE y ha recordado que cuentan con menos jefes de Gobierno que hace cinco años: “Debemos seguir con la responsabilidad de liderar, pero debemos reconocer que no hemos sido capaces de mantener dentro a los británicos y fuera a los inmigrantes”.

“El continente vive épocas turbulentas y el PPE debe reflexionar y saber comportarse como vencedor”, ha añadido Orbán. Un llamamiento a la autocrítica que choca con las posiciones mantenidas por la canciller alemana, Angela Merkel.

Orbán ha recordado que la clave para obtener la victoria en las elecciones europeas debe ser la misma de siempre: “Combatir la inmigración ilegal, el terrorismo y los problemas económicos”.

La política migratoria ha sido el gran caballo de batalla entre Orbán y los dirigentes del PPE, encabezados por Merkel, en los últimos años. El húngaro se negó a asumir el ‘Welcome Refugees’ en una decisión que le costó las críticas unánimes de políticos, medios de comunicación y Establishment comunitario.

Finalmente, tras entender las nefastas consecuencias de su gesto, Merkel se vio obligada a dar marcha atrás y asumir muchos de los postulados iniciales de Orbán. Sin embargo, a ojos de la opinión pública, el húngaro continuó siendo el enfant terrible del continente.

En un discurso con un claro mensaje de “unidad”, al contrario del pronunciado por Juncker horas antes, Orbán ha reclamado el apoyo de todos para el candidato del PPE, Manfred Weber: “En Hungría te respetamos porque siempre sabes cuándo es el momento para el debate y cuándo para la unidad. Puedes estar seguro de que Fidesz hará todo lo posible para alcanzar la victoria”.

Ataques de Juncker y Tusk

El presidente del Consejo europeo, Donald Tusk, y Juncker han avisado a Orbán, sin nombrarlo expresamente, de que el respeto de las libertades fundamentales y del Estado de derecho es una “obligación” en el seno de la Unión Europea y de la familia democristiana europea.

“El respeto del Estado de derecho es una obligación diaria. No hay democracia si no hay respeto del Estado de derecho y de la libertad de prensa, hemos de luchar por estos valores”, ha defendido Juncker en un ataque frontal a las políticas de Orbán.

Por su parte, Tusk ha afirmado que “nadie, al menos en nuestra familia política, tiene el derecho a atacar la democracia liberal ni sus cimientos”. “No podemos respaldar el argumento de que una protección efectiva de la frontera europea, de nuestro territorio e identidad, significa desafiar las reglas de la democracia liberal”, ha aseverado.

por Arturo García.

San Vicente de la Barquera (Cantabria). 1991. Comenzó su trayectoria en Popular Televisión para después dar el salto a La Gaceta, el diario digital del grupo Intereconomía. Responsable de portada y especialista en las cuestiones internacionales, sobre todo en las relativas a inmigración y yihadismo.