2018, el año que España batió todos los records en materia de inmigración ilegal

El apagón informativo coincide con la firma del Pacto de Marrakech y la aparición de VOX en la escena política española.

En la noche del 31 de diciembre casi un centenar de inmigrantes ilegales trataron de acceder a la zona de seguridad del puerto comercial de Melilla para colarse en uno de los barcos que conectan con la península y llegar a Europa como polizones. Este no es un hecho aislado, ya que tal y como informaba la Autoridad Portuaria de Melilla, más de 20.000 inmigrantes habrían intentado entrar en estos barcos durante el año pasado para llegar a nuestro país.

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La situación tanto en Ceuta como en Melilla es cada día más crítica. Tras el fallido asalto en Melilla, los propios agentes de la Guardia Civil afirmaban sentirse totalmente desbordados. Un llamamiento por parte de nuestros agentes que hasta el momento no ha sido recogido en ningún medio, sin embargo, si que varios digitales generalistas hacia alusión en sus titulares a un menor que resulto herido leve tras sufrir una caída cuando se dirigía al barco con destino a España.

El pasado 22 de diciembre, y según informaba la Delegación de Gobierno, otro grupo de inmigrantes también logró acceder a Melilla saltando la valla por la zona cercana al polígono industrial. Dos de ellos tuvieron que ser trasladados al hospital por presentar diferentes lesiones. No obstante, a mediodía ya habían recibido el alta y fueron incorporados al CETI de Melilla. En el pasado 2018, y según fuentes del Ministerio del Interior, más de 4.800 inmigrantes habrían logrado acceder a Melilla a través de sus fronteras. Un 24,8% más con respecto al año 2017.

Por otro lado, en Ceuta, las entradas registradas a lo largo del 2018 llegan a los 1.979 inmigrantes. Entre Ceuta y Melilla las llegadas totales se cifran en un total de 6.800. Si algo ha cambiado con respecto al año 2017 no ha sido únicamente el incremento en el número de llegadas, si no que estas son cada vez más agresivas. El efecto llamada de nuestro actual Gobierno ha ocasionado que los asaltos a las vallas sean cada vez más voluminosos y más violentos, suponiendo un grave riesgo para nuestros agentes y todo un ataque hacia nuestras fronteras.

Agente de la Guardia Civil muestra los daños ocasionados por la cal viva arrojada por los inmigrantes que asaltaron las vallas de Ceuta en julio de 2018 – Fuente: Twitter

A nivel insular la problemática se antoja aún más compleja. En el año 2018 un total de 1.307 inmigrantes llegaron a las Islas Canarias, cifra que supone un aumento de más de un 200% de las llegadas con respecto al 2017, algo que incluso llevó a declarar la situación de emergencia humanitaria por parte del Cabildo de Lanzarote el pasado mes de octubre. Según comunicaba Pedro San Ginés, “esta situación de emergencia ha sido declarada por el desbordamiento de los recursos disponibles en la isla y ante la negativa del Estado de autorizar al Gobierno de Canarias el uso de los cuarteles de Arrecife para poder alojar y atender de manera excepcional en estos más de cien menores extranjeros”. El Gobierno insular se veía obligado por primera vez a  adoptar esa declaración como marco jurídico que permitiese al Cabildo alojar a los menores en el Albergue de La Santa (Tinajo), un centro dependiente de la Institución cuya gestión y explotación se encontraba a cargo de un tercero mediante concesión del servicio público.

Las cifras en la Península

En lo que se refiera a la Península, las cifras han sido de auténtico record. Según los datos aportados por la IOM y el Ministerio del Interior, a nivel peninsular han entrado en 2018 un total de 57.498 inmigrantes ilegales a través de más de 2.000 embarcaciones. Esta cifra supone un incremento más de un 160% de las entradas registradas en 2017 (21.971) y un aumento superior al 350% si hablamos de las recepciones contabilizadas en 2016 (8.162). Pero esto no es todo, si contabilizamos los inmigrantes llegados a nuestro país a través del Mediterráneo desde los años 2010 a 2017, nos daremos cuenta de que en todos estos años las llegadas totales fueron de 56.245 inmigrantes ilegales, es decir, solo en 2018 nuestro país ha recibido más de un 100% de las llegadas registradas en los últimos 8 años.

Histórico de llegadas 2010-2018

Lamentablemente no solo se han batido records en lo que se refiere a llegadas registradas, también hemos tenido que lamentar el fallecimiento de más de 750 inmigrantes que trataban de llegar a España. Cifra que supone más del triple de los inmigrantes fallecidos en el 2017 (223) y que eleva así esta tragedia en un 243%.

De acuerdo con las cifras de la IOM, desde el año 2014 al 2017 fallecieron por ahogamiento un total de 478 inmigrantes: 24 fallecidos en 2014, 102 en 2015, 128 en 2016 y 224 en 2017. Con estos datos podemos deducir que el número de ahogamientos también se ha visto incrementado de forma exponencial en comparación con años anteriores, suponiendo un aumento de más de un 50% sobre el total de los últimos 4 años.

Octubre ha sido el mes que han registrado más muertes en la frontera sur con 144 fallecidos. Según datos de la organización, al menos 2.242 personas han perdido la vida intentando alcanzar Europa a través de todas las rutas del Mediterráneo, siendo la central la que mayor número de muertes concentra (al menos 1.306 personas).

Total de llegadas y fallecimientos en el Mediterráneo 2017-2018 – Fuente: IOM

En resumen, nuestro país ha recibido un total de 64.298 inmigrantes, más de un 130% de las llegadas totales registradas en 2017 y más de un 350% de los inmigrantes que llegaron en 2016.

La presunta complicidad de Salvamento Marítimo con las mafias

Según recogía el 18 de diciembre de 2018, Melilla Hoy,  tras la llegada el domingo 16 de diciembre de la tercera patera en apenas una semana a las Chafarinas, con medio centenar de inmigrantes subsaharianos, VOX Melilla, a través de su coordinador, Jesús Delgado, insistía en la “sinrazón” de utilizar los buques de Salvamento Marítimo como meros “taxis” para el transporte de inmigrantes ilegales a territorio español.

Jesús Delgado considera que los buques de Salvamento Marítimo deberían estar dedicados exclusivamente a operaciones de salvamento, y no a transportar inmigrantes ilegales desde una parte del territorio nacional a otra, y compara la decisión política de realizar este “servicio” a la que en su día tomó el ex delegado Abdelmalik El Barkani para dejar pasar ambulancias desde Marruecos, contraviniendo toda la legislación internacional existente al respecto.

Para los integrantes de VOX Melilla, el “servicio de transporte” que se está prestando a los inmigrantes no sólo supone un uso inadecuado de los recursos de Salvamento Marítimo, sino que contribuye a la generación de un “efecto llamada” hacia lo que ya se ha convertido en una nueva ruta de acceso a España para la inmigración ilegal, y otro foco de enriquecimiento para las mafias de tráfico de seres humanos.

Jesús Delgado, coordinador de VOX Melilla, durante un acto de partido – Fuente: Melilla Hoy

Por otro lado, el 21 de septiembre de 2018, las Fuerzas Auxiliares de Marruecos sorprendían en la Playa de Achakar (Tánger) a un gran número de inmigrantes que se encontraban a la espera de ser organizados para emprender rumbo hacia España. Una zona muy cercana a Cabo Espartel y en la que Salvamento Marítimo había estado operando justo un día antes a través de su buque de rescate Luz de Mar.

Monitorización de Marine Traffic en la que se muestran dos rescates efectuados el día anterior a las detenciones – Fuente: Twitter

Durante el operativo en la zona de Cabo Espartel, Luz de Mar efectuó dos “rescates”, uno de ellos dentro de las aguas territoriales de Marruecos y a escasas millas náuticas de la playa en la que, un día después, se llevarían a cabo la detención de un grupo de traficantes de inmigrantes ilegales. ¿Casualidad?

Meses después y concretamente el pasado 23 de diciembre, otra intervención de las autoridades marroquíes se saldaba con el desmantelamiento de una nueva red de traficantes que se concentraban también en la zona de Tánger. Esta actuación se saldó con 4 detenidos sospechosos de contrabandear con inmigrantes ilegales y con la detención de un grupo de 22 inmigrantes que estaban a punto de zarpar para llegar a España.

Curiosamente, días después de estas detenciones, el pasado 28 de diciembre, Salvamento Marítimo, a través de su buque de rescate, Salvamar Arcturus, efectuó varios “rescates” en la zona donde días antes se habían sucedido las detenciones. De nuevo, asistíamos así a un cúmulo de casualidades en las que las zonas frecuentadas por traficantes de inmigrantes ilegales, lo son también frecuentadas por los buques de Salvamento Marítimo.

Los primeros efectos del Pacto Global para la Migración

Con una frecuencia prácticamente diaria, Salvamento Marítimo publicaba a través de su cuenta oficial de Twitter los “rescates” que realizaban cada día así como el número de inmigrantes rescatados. Un acto de total transparencia que a los ciudadanos nos permitía realizar un seguimiento de estos rescates además de obtener cierta información acerca del lugar en el que se realizaban los mismos, e incluso las nacionalidades de estos inmigrantes.

El apagón informativo no ha tardado en llegar, y es que tal y como informaba el pasado 2 de enero, El Mundo, el Gobierno ha decidido dejar de facilitar dicha información. Según explicaba Ismael Furió, representante de la CGT en el organismo: “Sasemar ha decidido no informar en redes de estas llegadas. No es algo que el Gobierno considere que venda en este momento”.

Curiosamente, este apagón informativo no solo coincide con la sorpresa de VOX en las elecciones andaluzas y sus medidas para controlar la inmigración ilegal, si no que también supone una casualidad que justo semanas después del Pacto de Marrakech, el Ejecutivo haya decidido dejar de facilitar dicha información que llevaba apareciendo en el perfil oficial de Salvamento desde hace ya varios años.

Según informa El Mundo, fuentes sindicales de Salvamento Marítimo explicaron que recibieron toques de atención de la dirección sobre lo que publican en sus cuentas en las redes, algo que jamás había ocurrido con la dirección del anterior Gobierno. De hecho, hasta que se produjo la llegada de Pedro Sánchez a La Moncloa, la cuenta oficial de Salvamento Marítimo informaba de cada llegada a puerto, con las pateras rescatadas e, incluso, fotos del desembarco. Sin embargo, ahora cobró protagonismo el rescate aéreo y contar cómo se ayuda en incidencias con yates y barcos pesqueros, además de aconsejar cómo actuar en caso de presenciar un ictus.

Este apagón informativo no solo ha tenido lugar en el perfil oficial de Twitter de Salvamento, si no que en la sala de prensa de su web, ahora solo aparecen noticias sobre los rescates de helicópteros, los premios por el 25 aniversario y una mención a su actual director, Ignacio López, recibiendo un galardón en su Málaga natal, de la ONG Málaga Acoge. Organización que casualmente esta tras un programa denominado Stop Rumores, que busca realizar una función similar a la proyectada por su homologa Red Acoge y el plan Inmigracionalismo. Ambos proyectos financiados  por el Gobierno y que buscan crear un órgano censor para tratar de imponer un lenguaje “correcto” a la hora de informar sobre la inmigración ilegal y sus efectos.

Ignacio López en un la promoción de un acto de partido (PSOE) – Fuente: Ceuta Actualidad

 

El nuevo director de Salvamento Marítimo nombrado por Pedro Sánchez es el Secretario Ejecutivo de Movimientos Sociales de la CEF-PSOE. Militante del PSOE de Málaga desde enero de 1997 y con diversos cargos en la agrupación de El Palo-Pedregalejo, el último como vicesecretario general. Miembro del consejo de redacción de la revista Tiempo de Paz desde 2005 hasta 2010. Pero el nombre de Ignacio (Nacho) López en Málaga esta relacionado como el principal representante político en la provincia del actual presidente del Gobierno, y líder del PSOE, Pedro Sánchez. Algo también meramente casual.

En resumidas cuentas, el ya pasado 2018 ha sido un año que recordaremos en materia de inmigración, pero no por mucho tiempo, ya que las previsiones menos pesimistas arrojan unas cifras realmente preocupantes. La fundación Gefira prevé que para el 2019 recibiremos en torno a los 150.000-200.000 inmigrantes, incluso en declaraciones que hace unos meses realizaban para El Debate, se atrevían a afirmar que Pedro Sánchez permitirá que más de una ONG opere junto con Salvamento Marítimo para seguir recogiendo inmigrantes en las costas marroquíes. Nuestro Ejecutivo se postula así como un ‘salvapatrias’ que lejos de solucionar los problemas de los ciudadanos españoles, los acrecentará con una inmigración totalmente descontrolada que únicamente supondrá un ataque hacia nuestro estado de bienestar y un aumento del tráfico ilegal de seres humanos con sede en el norte de África.

 

por Rubén Pulido.

Jerez de la Fra. (Cádiz) - 1985. Ingresó a los 18 años en el Ministerio de Defensa, durante su etapa militar hasta su excedencia voluntaria (tras más de 11 años de servicio) ha realizado diversos cursos de perfeccionamiento, alcanzando así una serie de aptitudes que le confieren un especial olfato para el análisis de la actualidad en nuestro país. Empresario desde su excedencia, Rubén Pulido se dedica en la actualidad a dirigir inversiones y analizar todo lo que ocurre en nuestro país en materia de inmigración.