Marc Márquez, ¡COJINES!

La semana pasada algunos medios fabricaron titulares sobre Marc Márquez y su rechazo a salir al balcón a celebrar su séptimo Mundial, si no retiraban la pancarta de apoyo a los políticos presos.

Cabe matizar que eso no fue así. Márquez no dijo nada, fueron sus patrocinadores quienes no quisieron que el joven piloto tuviera que aparecer en compañía tan desagradable en un día tan festivo.

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Lo único que dijo Márquez fue: “Prefiero emplear el tiempo firmando autógrafos o dar dos besos a quien me lo pide a que mis aficionados me vean de lejos en el balcón del Ayuntamiento”. A esta sutileza se le llama elegancia, frente a comportamientos infantiles que se niegan a dejar el balcón como debiera estar todos los días del año, para que el embajador mundial del pueblo celebre su victoria con vecinos y aficionados.

Y también dijo: “No debemos mezclar temas porque estamos celebrando una gesta deportiva. Estamos viviendo un momento muy dulce y solo quiero hacerlo rodeado de los míos en las calles de Cervera”. Que es otra forma sutil y elegante de decirles a los pesados de TODOS los bandos: CALMA. 

Pero existen hiperventilados que desterraron hace tiempo  de su vida la calma. Uno de ellos es Jordi Barbeta, periodi… activista.  Que como buen nacionalista, se cree el rey del mambo, y se ha permitido el lujo de amenazar a Márquez. Fue sutil, pero no tuvo ni por asomo la elegancia del chaval a quien criticaba. Este fue su tuit:

“Marc Márquez, te necesitan más los sponsors a ti que tú a los sponsors. Eres un campeón y un referente en tu pueblo que mayormente se ha pronunciado por la libertad y la democracia. No tengas miedo. Actúa como un campeón. Si nos decepcionas, tus éxitos ya no serán nuestros”. Este es el nivelazo de quien un día fue jefe de política de La Vanguardia.

Y no es el único en mezclar siempre y a todas horas cualquier evento con la política. Fue Rufián no hace mucho, con su don de profecía, cuando en Twitter pronosticó que si Cataluña fuera una república bla bla bla, Amaia y Alfred se hubieran llevado los 12 puntos en Eurovisión. 

No hace falta convertir todos los acontecimientos (deportivos, sociales, culturales…) en reivindicaciones políticas. Hay gente que quiere disfrutar de la vida, de los títulos conseguidos, de momentos libres de política, de niveles de 0 crispación, y es una pena que algunos se lo pongan (o se lo pongamos) tan difícil.

A Márquez solo le faltó decir: ¡DISFRUTAD DE LA VIDA, COJINES!