Sr. Abascal, no nos decepcione

El 11-M fue lo más terrible que ha ocurrido en España tras los infames años en los que ETA mató a tantos inocentes en nombre de no se sabe qué. Pero la manipulación que se hizo aquel 11 de marzo por lo que entonces era el PSOE y sus medios afines, fue repugnante. Aquel mes de marzo de 2004 hubo días en los que sentí vergüenza de ser español por culpa de la miserable izquierda de este país. Muchos españoles (entre los que me incluyo) no reaccionaron como es debido, cayendo en la trampa preparada por nuestros enemigos.

La política española dio un viraje brutal con el 11-M. Sin aquellas bombas, Zapatero no habría llegado a la Moncloa y sus leyes ideológicas y liberticidas (memoria histórica, violencia de género, excarcelación de etarras, aborto) no habrían visto la luz. El de «España concepto discutido y discutible» gobernó durante más de 7 años y dejó a España arruinada y dividida. Ahora estamos pagando sus facturas: ETA y sus voceros están en las instituciones, sacando pecho, blanqueando sus asesinatos y riéndose de todos los españoles; los independentistas catalanes tienen el estatuto catalán con su proyecto separatista más avanzado que nunca, no cesan en la conquista de la república catalana independiente y están empeñados en destruir España, saltándose las leyes y destrozando nuestra soberanía nacional.

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Decía el juez Bermúdez que España no estaba preparada para saber la verdad porque era terrible. El único atentado islamista de la historia donde los terroristas matan a 192 personas sin inmolarse y luego se inmolan sin intención de matar a nadie… No sé ustedes, pero yo ya estoy cansado de esperar esa verdad. Mal, sin analgesia y haciendo uso del andaluz más castizo, estoy hasta los cojones. Cansado de ver como la progresía se dedica a remover tumbas profanándolas cuando lo que debería hacer es aclarar ya de una vez por todas que sucedió realmente el 11-M. Pero claro, sería como pedir a Otegi que aclarase el secuestro de Luis Abaitua. O como pedir a Gonzalo Boye explicaciones sobre por qué tuvieron a Emiliano Revilla 249 días en el zulo de Arturo Soria.

Llegados a este punto solo puedo confiar en quienes parecen hasta el momento no decepcionar a la hora de hacer justicia en nuestro país. Sr. Abascal, no nos decepcione. Estoy seguro de que usted más que ningún otro representante político está deseando conocer la verdad sobre aquella infame jugada orquestada por una izquierda encarnizada y avalada por la mezquindad de unos medios de comunicación que más temprano que tarde deberían rendir cuentas por servir de bisagra ante aquel golpe de estado encubierto.

Consiga que alguien le explique por qué no se dejó entrar a la policía científica en los pisos de Leganés, por qué había tres tipos de explosivos, por qué no apareció metralla en los cuerpos o por qué uno de los presuntos fallecidos llevaba puesto al revés el pantalón… Háganos un gran favor a todos los españoles, y sobre todo piense en esos familiares de las víctimas que en estos días tienen que soportar la presencia del Dr. Sánchez y sus miserables aliados en los actos que recuerdan la dureza de una masacre que ha marcado la vida de estas familias para siempre. Imagínese por un momento la indignación de estas personas al ver como estos despreciables son capaces de hacerse la foto con las víctimas y horas después con sus ejecutores. Hágalo por ellos y hágalo por nuestro país, Sr. Abascal, no nos decepcione.

 

por Rubén Pulido.

Jerez de la Fra. (Cádiz) - 1985. Ingresó a los 18 años en el Ministerio de Defensa, durante su etapa militar hasta su excedencia voluntaria (tras más de 11 años de servicio) ha realizado diversos cursos de perfeccionamiento, alcanzando así una serie de aptitudes que le confieren un especial olfato para el análisis de la actualidad en nuestro país. Empresario desde su excedencia, Rubén Pulido se dedica en la actualidad a dirigir inversiones y analizar todo lo que ocurre en nuestro país en materia de inmigración.