Obispo iraquí: ‘El genocidio contra los cristianos empezó hace 1.400 años’

Las palabras de Warda coinciden con la tesis del padre James Schall, quien en 2016 denunció la violencia “intrínseca del islam”: “El islam es real y potencialmente violento a lo largo de toda su historia”.

El obispo Warda carga contra la inacción de Occidente ante la persecución que sufren los cristianos en Oriente Medio.

Bashar Warda, arzobispo caldeo de Erbil (Irak), ha explicado que “el genocidio que enfrentan los cristianos en su país y todo el Oriente Medio lleva ya 1.400 años y se ha venido produciendo ‘en cámara lenta’ mucho antes de los crímenes del Estado Islámico”.

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“Es el momento de repudiar y denunciar este comportamiento inhumano y sus causas, debió haber sucedido hace mucho tiempo”, ha subrayado Warda, que ha criticado la inacción de Occidente ante unos hechos que “sólo los ciegos” se niegan a ver.

“Esta es la clave para comprender la yihad global que continúa escalando gracias a la laxitud de los líderes occidentales que hacen la vista gorda a las raíces ideológicas de la yihad y continúan implementando políticas de inmigración imprudentes”, ha aseverado.

El obispo ha alabado a Trump por su política antiterrorista y sus medidas contra la expansión del fundamentalismo islámico en el país: “Mi país vive con el terrorismo todos los días, por tanto si EEUU decide realizar un proceso de investigación profundo para prevenirlo, puedo entenderlo y apreciarlo”.

“La violación de mujeres infieles, los golpes a las niñas menores de edad, el asesinato de apóstatas, el lanzamiento de homosexuales desde los techos, la mutilación genital femenina, la amputación de manos, decapitaciones, flagelaciones públicas, la persecución de cristianos, el asesinato de grupos minoritarios (incluidos los musulmanes por no ser lo suficientemente musulmanes) son plagas históricas que no comenzaron en los últimos tiempos, sino que se ordenan según la jurisprudencia islámica”, ha sentenciado en una conferencia en la Universidad de Georgetown.

Warda ha recordado que la persecución islámica de los cristianos en Oriente Medio comenzó con la fundación del propio islam en el siglo VII: “La dura verdad es que si esta persecución y violencia no termina, no hay futuro para el pluralismo religioso en Irak o en cualquier otro lugar de Oriente Medio”.

Las palabras de Warda coinciden con la tesis del padre James Schall, quien en 2016 denunció la violencia “intrínseca del islam”: “El islam es real y potencialmente violento a lo largo de toda su historia”.

“Lo que vemos ahora es poco diferente de lo que se ha visto a lo largo de los siglos donde se encuentra el islam“, recordó en relación a la oleada de atentados islámicos en Europa.

Los peligros de los retornados

En todo el continente, los combatientes y sus familias se valen de la permeabilidad de la frontera turca -convenientemente controlada por Tariq Erdogan- para regresar a Europa.

Un estudio del Centro Internacional para el Estudio de la Radicalización del King’s College de Londres denuncia la inacción de las autoridades ante este fenómeno y la creciente amenaza que supone el regreso de mujeres y niños de territorios dominados por la organización terrorista.

“Europol arrestó a 96 mujeres por cargos relacionados con el terrorismo en 2014, 171 en 2015, 180 en 2016 y 123 en 2017”, denuncia el estudio, que advierte acerca de los planes de la organización terrorista para estas mujeres y niños: “El Estado Islámico cuenta con ellos para lograr que su ideología avance en Europa”.

A comienzos de 2018, dos hermanas y su madre fueron arrestadas en Reino Unido por formar la primera célula terrorista íntegramente femenina, cuyo objetivo era atacar algunas de las zonas más transitadas y turísticas de Londres. Los investigadores destacan la figura de Safaa Boulard, una joven que se convirtió en la primera terrorista condenada en el país.

Joanna Cook, investigadora del Instituto y autora del informe, advierte acerca de los peligros que el adoctrinamiento islamista conlleva en los más pequeños: “Estos niños aparecen como verdugos, combatientes y espías”.