Yihad: los años de Al Qaeda

El proceso de radicalización comenzó a dar sus frutos en Occidente a comienzos del año 2000.

Años de connivencia y laxitud con el proceso islamizador que vivía Europa comenzaron a pasar factura a comienzos del año 2000. Los islamistas se repartían por todo el continente y viajaban de un país a otro sin mayor oposición. Algunos de ellos abandonaron la idea de viajar a Oriente Medio o Afganistán a luchar y las mezquitas se llenaron de discursos en los que se pedía “matar” al infiel.

La insensatez de Europa al permitir la entrada a estos proveedores de odio finalmente culminaría en asesinatos de sus ciudadanos. Los ataques contra Francia y Bélgica en 1995 fueron sólo una pincelada del futuro que le esperaba al continente. 

A comienzos del año 2000, la principal amenaza para Europa provenía de Al Qaeda. Osama Bin Laden estaba al frente de la organización, pero los terroristas se organizaban en células con cierto grado de autonomía para atacar objetivos previamente acordados.

Según el GEES, el patrón seguido incluía autoridad y algún elemento de mando y control de Al Qaeda en Af-Pak, reclutamiento en Europa, entrenamiento en campos de Al Qaeda en Af-Pak, apoyo logístico y preparación a nivel paneuropeo a través de afiliados y redes, si las autoridades los interceptaban o si había un ataque exitoso.

Un buen ejemplo del modus operandi de Al Qaeda fue la trama descubierta a finales del año 2000 para atacar un mercado navideño en Estrasburgo, Francia. La trama estaba dirigida por un excombatiente del GIA, Abu Doha, que se había convertido en afiliado de Al Qaeda y cuya red abarcaba el Reino Unido, Alemania, Francia, Italia y otros países europeos. Un proceso vertical (de arriba a abajo) de reclutamiento, radicalización y entrenamiento enviaba reclutas europeos a Afganistán para entrenar en los campamentos allí establecidos. La ejecución operativa se llevaba a cabo en varios países europeos, con Doha controlando la operación desde Londres y sirviendo de conducto a Al Qaeda, además de proporcionar financiación, mientras que las redes de Italia, Bélgica y Alemania ayudaban con la logística, como la adquisición de armamento o la busca de personal con experiencia relevante en hacer bombas. Las células se organizaban internamente de forma jerárquica y trabajaban deliberadamente como parte de una estructura compartimentada, pero claramente distinguible, y vinculada a Al Qaeda.

Después del 11 de septiembre, con la invasión de Afganistán para negarle a Al Qaeda el refugio seguro que los talibanes le habían aportado a Bin Laden y posteriormente la guerra de Irak de 2003, la dinámica en torno al terrorismo islamista inspirado en Europa cambió.

Al Qaeda reclutó a una generación de reclutas con raíces en Europa que, inspirados por los veteranos de la yihad, eran cada vez más receptivos a las ideas de una Europa como blanco legítimo que Al Qaeda manifestó tras la invasión de Irak. No obstante, el modus operandi no se modificó en absoluto, tal y como se pudo comprobar en los ataques de Londres.

Reino Unido reaccionó al ataque y tomó medidas drásticas arrestando a Abu Qatada y finalmente deportándolo. La mezquita de Finsbury Park fue allanada varias veces y cerrada antes de reabrir bajo una administración más moderada.

Las amenazas de Al Qaeda contra Occidente habían hecho poca referencia a Europa en los momentos previos a la guerra de Irak en 2003, pero desde finales de 2002 las amenazas contra países europeos específicos fueron en aumento, con Bin Laden y Al Zawahiri publicando una serie de declaraciones amenazantes contra Estados Unidos y sus aliados, incluyendo al Reino Unido, Noruega, Alemania y Francia.

El inicio de internet

El desmantelamiento de los centro de radicalización obligó a Al Qaeda a buscar nuevas vías de captación. Abu Musab Al Suri, un operativo y estratega clave de la organización, fue el primero en reclamar una doctrina estratégica “descentralizada” de la yihad.

La revista del predicador de odio y propagandista de Al Qaeda, Anwar Al Awlaki, ayudó a operacionalizar el concepto de la yihad de Al Qaeda contra el “enemigo lejano”. Al Awlaki había sido predicador en Estados Unidos en una mezquita a la que asistieron dos de los secuestradores del 11 de septiembre antes de trasladarse al Reino Unido.

El mensaje era directo: la yihad era viable y necesaria en el suelo patrio para los islamistas europeos y debía llevarse a cabo sin los riesgos inherentes de la detección del modo de organización previo que incluía viajes a campos de entrenamiento y estructuras de células más grandes.

Los resultados fueron inmediatos. El 14 de mayo de 2010, una joven británica de origen bangladesí, Roshonara Choudhry, aparentemente bien integrada en la sociedad, alumna del King’s College de Londres y voluntaria en una escuela islámica local, apuñaló al parlamentario británico del Partido Laborista Stephen Timms durante una asamblea popular.

 

 

 

 

 

por Arturo García.

San Vicente de la Barquera (Cantabria). 1991. Comenzó su trayectoria en Popular Televisión para después dar el salto a La Gaceta, el diario digital del grupo Intereconomía. Responsable de portada y especialista en las cuestiones internacionales, sobre todo en las relativas a inmigración y yihadismo.