VOX y el hombre que fue Jueves

Querido doble hermano: Como recordarás, el célebre G.K. Chesterton, antes de convertirse al catolicismo, escribió su célebre relato El hombre que fue Jueves. El paradójico argumento transcurre así: el jefe de la conspiración anarquista era realmente el que dirigía la organización encargada de combatir el anarquismo. Comento con Mildred este ejemplo literario para recordarle el viejo apotegma de que la historia se repite y, además, con efectos cómicos. El protagonista de la obra de Chesterton, Gabriel Syme, razona: “¿Qué se puede ser en la tragedia, sino cómico?”. La referencia viene al pelo porque el presidente de la Generalidad catalana, responsable de repeler los graves altercados de los separatistas, es el mismo jefe del republicanismo que alienta tales desórdenes. Todo parece una endiablada paradoja, pues el catalanismo independentista es parte principal de un racimo de partidos que podrían apoyar al presidente del Gobierno español para ser investido por mayoría absoluta. 

Mildred no acaba de ver el lado cómico de la tragedia que describo. Su partido, el humilde Vox, es el único que ha propuesto procesar al presidente de la Generalidad de Cataluña. Es más, opina que el separatismo catalán debe ser ilegalizado y se opone a la reciente sentencia del Tribunal Supremo. La cual condena a los independentistas catalanes al proclamar la República Catalana, pero solo por “sedición” (contra el orden público), no por “rebelión” (contra la Constitución). Estos españoles son muy sutiles manejando el Derecho Romano. Yo me pierdo con tales distingos. Me recuerdan a los que hacía Sancho Panza como juez supremo en la ínsula Barataria.

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Como yo estoy psicológicamente fuera de la contienda política, me sigue pareciendo bastante cómico todo el asunto. Como te digo, Mildred, después de su vivencia venezolana, percibe más bien el carácter trágico de todo este asunto. No logro entender por qué la tradición hispana (la española y la americana) ha adquirido tantas veces un contumaz tono de tragedia. Y si no, véase el friso de la reciente revuelta de Cataluña, que sus promotores llaman “tsunami democrático” (curioso oxímoron). Ante la serie de estragos en las calles de Barcelona, el presidente del Gobierno se ha reunido con los líderes de los partidos nacionales, exceptuando al de Vox. Tal cónclave no ha decidido nada, en tanto que Vox ha llevado a los medios de comunicación la propuesta de declarar el estado de alarma, de excepción o de sitio. (Tampoco entiendo muy bien la reiteración de figuras delictivas).  Pero el Gobierno no ha hecho caso; solo ha pedido “prudencia, empatía, proporcionalidad”. Todo lo cual no indica sino su manifiesta debilidad.

La situación de conflicto en Cataluña no llega a guerra civil porque el bando rebelde en Cataluña carece de armas y de verdadero espíritu revolucionario. Ni siquiera ha acordado una sola bandera. Ondean varias, cuyo significado no acabo de comprender. Parece que a los españoles no ven suficiente una sola bandera.

Aunque no te lo puedas creer, sigo tramitando mis dificultades para dominar el idioma español, tan rotundo y misterioso. ¿Qué significa “lo cierto y verdad”, que oigo a veces? ¿Y lo de “de modo y manera”, que es también tan reiterativo? Otra vez me encuentro con la extraña jerga que maneja el ministro del Interior. Esta mañana le he oído decir por la radio “preveyeron”. Mi profesor de español me asegura que ese verbo no existe. Que conste que el ministro del Interior es un juez famoso, una eminencia jurídica. Tengo para mí que, a diferencia de lo que ocurre en el Reino Unido, en España las clases elevadas hacen un esfuerzo por introducir vulgarismos en su lenguaje. Seguramente cavilan que así se ven más cercanas al pueblo.

Espero que Victoria te convenza para que os vengáis a pasar unas vacaciones en Madrid. Certifico que es la ciudad más acogedora del mundo. A mí me toman muchas veces por cubano, lo que significa automáticamente una corriente de simpatía.

Tuyo, Ñame Busdongo, embajador plenipotenciario en el Reino de España.

por Amando de Miguel.

Amando de Miguel es catedrático emérito de Sociología de la Universidad Complutense. Ha publicado más de 120 libros y miles de artículos. Forma parte del Patronato de Honor de la Fundación para la Defensa de la Nación Española (DENAES).