‘¿Votar a VOX es votar a Sánchez?’

Semejante título, sin los signos de interrogación, es el del artículo de Pérez-Maura en el ABC del domingo 9 de marzo. Con ello se apunta a la campaña de Casado para tratar de minimizar sus teóricas pérdidas por la derecha: el voto del miedo, el consabidísimo voto útil.

¿Tan seguro está de esa encuesta? Cálculos he visto ya muchos, y varios desmontan, con los números en la mano, la conclusión con la que comienza el artículo. Pero no quiero dedicarme esta vez a la aritmética, sino a las convicciones. Constata Pérez-Maura que en Vox hay un “resquemor” y pregunta “si es tanto lo que les separa del PP”. Para borrar esa distancia tiene un argumento. Que el PP ya se ha purificado de sus pecados rajosorayanos gracias a Casado y a las primarias. ¿Es eso cierto? ¿El PP de Maroto, Bonilla y Feijoo se ha purificado? ¿Qué revolución está llevando a cabo junto a Ciudadanos en Andalucía? ¿Está cumpliendo en algo los acuerdos con Vox? ¿Qué reformas legales está haciendo para que los españolitos gallegos o mallorquines puedan estudiar en español? ¿No ha esquivado el aborto en su actual programa electoral? ¿Qué ha hecho respecto las leyes de adoctrinamiento de género que el propio PP ha instituido en Galicia o en Madrid? Ya nos ha aclarado el propio Casado que cuando habla de familias se refiere a todo “tipo” o “modelo”, no vaya nadie a pensar que quiere apoyar a la familia natural o a la natalidad. ¿Acaso no ha asumido el mito izquierdista de la “brecha salarial”? ¿Qué dice de la inmigración? ¿Qué hace en el tema de Gibraltar? ¿Qué ha hecho con la variante andaluza de ley de Memoria Histórica?  Pero el articulista, que no ve nada de lo anterior, sí encuentra una discrepancia entre ambos partidos, Europa. Y para defender la posición pro-Unión Europea agita los fondos de infraestructuras. ¿Eso es todo? Un argumento que se parece bastante al plato de lentejas. Pues, como el mismísimo Julio Anguita lamentaba en su día y Pérez-Maura parece haber olvidado, la entrada de España en el Mercado Común, para gloria y alabanza de Felipe González, supuso unas condiciones leoninas que en la práctica desmantelaron nuestra industria , el campo y la pesca y deshizo lo mucho ganado respecto a Gibraltar. España perdió soberanía y su economía quedó abocada a ser un país de servicios, algo que nos cuesta mucho reorientar. Eso sin olvidar algunos desaires que nos han hecho nuestros “aliados” en Europa (no sólo la UE, también Estrasburgo) como la anulación de la doctrina Parot o el comportamiento de Bélgica y Alemania en el caso Puidgemont, que no son afrentas para olvidar. Conste que no soy partidario, por principio, de desmontar ninguna unidad, pero si hablamos de Europa ¿por qué tiene que ser la que los eurócratas nos imponen? Porque detrás de muchas coacciones, más o menos descaradas, como en el caso del aborto o de la inmigración masiva, hay mucha ideología impuesta y dirigida desde no se sabe bien dónde sin auténtico debate democrático.

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En fin Don Ramón, ha tenido domingos mejores. Si su encuesta es certera  el problema no estará en que los votantes de Vox voten a Vox. El problema está en por qué hay tantos votantes del PSOE, Podemos, ERC, la Crida o cómo se vaya a llamar ahora, Bildu, Geroa Bai, BNG,Compromís y demás siglas Frankestein. Ése es el problema. Y tanta gente ha llegado a pensar así porque durante años la derecha, ya antes de Rajoy, ha abandonado la lucha cultural, las convicciones, la enseñanza  y los medios de comunicación, se los deja a la izquierda, siempre en nombre de supuestamente inteligentes cálculos arriolescos como el que ahora nos vuelven a brindar.

Ahora, lo URGENTE, no es contar escaños, es poner los cimientos para desprogramar a tanto cerebrito lavado durante tantísimo tiempo. Es una labor larga e intensa, y sólo acaba de empezar en Andalucía. El problema no es que voten a Vox quienes defienden el ideario de Vox. El problema es que voten al PP, el partido que sigue pidiendo perdón por no ser el PSOE y que, si llega al poder, simplemente consolidará o ralentizará lo que la izquierda ha impuesto, consolidándolo. Tal cual.