¿Por qué se habla tanto de VOX?


A partir del multitudinario acto de VISTALEGRE de octubre de 2018 y más concretamente, desde la irrupción de VOX en el parlamento andaluz, poniendo fin a 40 años de gobierno socialista, el ruido mediático que este partido lleva generando el último año, está siendo del todo exponencial y la verdad, no es para menos. 

Y es que en los últimos meses, marcados entre otras cuestiones por la convocatoria de varios comicios, VOX ha entrado con fuerza en las instituciones. Y no sólo ha entrado, si no que en distintas zonas geográficas, ha sido una pieza clave para que con sus votos, escaños y concejalías, pudieran formarse gobiernos de coalición de las denominadas ‘derechas’ o mejor dicho, de las ‘no izquierdas’. Porque sinceramente, en los últimos meses hemos podido comprobar como alguno no termina de sentirse a gusto en según qué condición, dando lugar a reiterados bandazos ideológicos marcados en ocasiones, por políticos y dirigentes extranjeros.

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La realidad, es que la aparición de este partido ha dado lugar a todo tipo de comentarios, algunos de lo más variopintos, como el del Sr. Rivera afirmando que “Vox quería que en los colegios se llevaran armas” o el de Susana Díaz, diciendo que “Vox estaba a favor de la violencia contra las mujeres”, sin olvidar, la irresponsable llamada popular antifascista de Pablo Iglesias, para frenar una supuesta ultraderecha, pese a reconocerse esta persona como comunista y marxista, con el daño y el dolor que estas ideologías han causado a la humanidad. Pero oye, no pasa nada, se dice y ya está, que aquí todo vale y todo está permitido, salvo eso sí… que sea VOX quien lo diga, en tal caso, la maquinaria propagandista de la izquierda se pone en funcionamiento para frenar al enemigo común.

Y es que es así, Vox está en boca de todos y está presente en todas las redes sociales, copando las tertulias televisivas y los medios de comunicación, generando todo tipo de comentarios siempre encaminados a tratar de aislar, polarizar o estigmatizar un partido político, cuyo único secreto, es el hablar de frente y sin complejos. Y es que esta es la virtud de Vox, decir las cosas que piensan millones de españoles, reivindicar el sentido común frente a la irracionalidad que viene calando los huesos de nuestra sociedad, criticar la actitud de los políticos de profesión, que para mantener sus asientos, alimentan con ayudas y subvenciones todo tipo de asociaciones con fines contrarios al interés general, creando entidades públicas amparadas en el derecho privado, con el único fin de colocar a dedo a familiares, amigos o militantes del partido que con su carnet en la boca, buscan a través de estos chiringuitos una salida profesional de dudosa cualificación.  

Lo cierto es que la aparición de este partido, no se limita a ocupar una parcela importante en la distintas tertulias y programas de contenido político y social, si no que marca incluso la campaña electoral de varias formaciones, unos pidiendo para ellos el voto de los afines a Vox, otros llamando a la movilización para evitar que siga subiendo una denominada ultra derecha que no es tal, pero que ha descubierto y destapado el truco de estos políticos adinerados, escondidos bajo el manto del supuesto proletariado  y otros tratando de desmarcarse de Vox para después exigir que este partido, apoye después con sus votos determinadas investiduras, eso sí, sin pedir nada a cambio. 

La realidad es que a pesar de los insultos, las mentiras y las falsedades que se dicen de este partido, VOX únicamente se está limitando a lanzar el mensaje de hartazgo que tenemos millones de españoles, recriminando por ejemplo, al actual gobierno, su incapacidad por detener la sinrazón que ha vivido y sigue viviendo Cataluña los últimos días, semanas y meses o denunciar cómo el anterior gobierno, no hizo nada para evitar estos mismos sucesos los años anteriores. Permitiendo y negando consultas ilegales, protagonizadas y fomentadas por políticos rebeldes que, subvencionando todo tipo de asociaciones de fines contrarios a la legislación vigente, han conseguido fragmentar hasta el extremo la sociedad de una parte del territorio nacional. 

Por fin alguien ha dicho basta, alguien ha dicho se acabó y ha izado la bandera, ya no sólo de España, si no del sentido común, enfrentándose por primera vez en mucho tiempo, a la impune exaltación ideológica de la izquierda más revanchista e intolerante que se ha visto en los últimos años, cambiando su mensaje de lucha de la clase obrera, por un nuevo marxismo ideológico que impone un pensamiento único, marcado por determinados lobbies y grupos mediáticos de presión.

Y es que hasta esto se le critica, a Vox incluso se le llama populista, porque al parecer ¿dice lo que queremos oír?, pues que así sea y así siga, por fin alguien lo dice, en lugar de ponerse de perfil como hizo el gobierno del Sr. Rajoy con su silencio y tibieza, alimentando con su cobardía y omisión los comportamientos de los enemigos de España, de los separatistas y de la izquierda más radical, para que después venga su partido a pedirnos un voto útil que no es tal y a exigir que se aglutine el voto en torno a ellos. 

Desde que Vox ha entrado en las instituciones, ha demostrado que cumple con su palabra, siendo el único partido que a día de hoy, defiende sin complejos las más elementales normas y políticas sociales, de convivencia y solidaridad entre los distintos territorios de nuestra nación. Vox es el único partido que sin tibieza, defiende la unidad de todos los españoles bajo una misma bandera, proponiendo medidas concretas, valientes y determinantes, encaminadas a acabar de una vez por todas con la imposición nacionalista, separatista y separadora de unas minorías, apoyadas, alentadas y subvencionadas hasta la fecha por políticos de partidos supuestamente nacionales, que durante años, lo único que han hecho es dividir a España, pretendiendo a día de hoy seguir pidiendo un voto útil, que a la vista está, no ha podido ser más inútil.