¡Pedro vete ya!

No sería mala cosa que Pedro Sánchez dejase La Moncloa. No es cosa de fingir. En el plano de las utilidades, tanto da que se marche por una razón o por otra.

Pedro Sánchez es una insólita – no por vulgar menos insólita – mezcla de ignorancia y ambición. Pero no sería justo que Sánchez abandonase por la estafa de su tesis doctoral, algo que todo el mundo da por hecho. Sánchez, como el machadiano cenutrio al que solo el humo del tabaco simulaba algunas sombras en la frente, es incapaz de escribir incluso ese 20% del texto que generosamente se le atribuye.

PUBLICIDAD

Pero ¿de veras tendría que dimitir por la cuestión de la tesis doctoral? ¿Por qué?, ¿Porque ha mentido?

Pedro Sánchez lleva mintiendo desde mucho antes de alcanzar La Moncloa, y precisamente ha sido la mentira su modo de alcanzar la presidencia, agravada por su trayectoria posterior como aproximadamente presidente de gobierno.

Tirando de demagogia y resentimiento – herramientas habituales del arsenal – Pedro Sánchez no ha reparado en emplear toda suerte de indignidades para mantenerse en un gobierno que alcanzó de forma torticera y vergonzosa con apenas 84 diputados, mientras prometía acometer una limpieza en pro de la dignidad de las instituciones.

Ha atizado los más bajos instintos izquierdistas hasta hacerlos salivar, incluyendo el saqueo de tumbas y la promesa de una mordaza correcto-politiquesa permanente del adversario, y se ha repartido la tele con los neobolcheviques en una purga sin precedentes.

Pero lo peor, lo verdaderamente grave, es que, como tantos otros pero con menos talento que cualquiera de ellos, ha utilizado a España como una simple coartada para hacer carrera.

por elDebate.es.

Un medio libre que trata aquellos asuntos ante los que otros muchos guardan silencio. La amenaza de los separatismos, la crisis de valores de la sociedad actual, la corrupción de la clase política o la cuestión migratoria desde un punto de vista inédito.Nadie habla de ello. Nosotros sí