Fantasía y propaganda sobre VOX

Querido doble hermano: Aunque no te lo creas, la vida pública de España resulta harto extravagante, por lo menos respecto a la experiencia que hemos tenido tú y yo en el Reino Unido, nuestro país de adopción. Te cuento lo último. Los medios todos nos inundan con los resultados de la última encuesta oficial sobre intención de voto. Digo bien “oficial”, pues los polls existen en todas las democracias, pero en España hay, además, un pollster oficial desde los tiempos del franquismo. El CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) no es una empresa cualquiera, es literalmente un organismo oficial que depende directamente del presidente del Gobierno. Ahora lo dirige un destacado miembro de la dirigencia del Partido Socialista. Los datos de intención de voto de esta última encuesta oficial se pueden comparar con los resultados de las últimas elecciones generales, celebradas hace tres meses. Pues bien, todos los partidos pierden porcentaje de voto, excepto el Partido Socialista: pasa del 29% en las últimas elecciones al 41% tres meses después. Aun más llamativo es el caso de Vox (el partido de Mildred, como sabes), que pasa del 10% a menos del 5%. Es decir, prácticamente desaparece.

Como puedes ver, se trata de unos resultados inverosímiles. En solo tres meses no pueden darse oscilaciones como las que señala la encuesta oficial. Simplemente, reflejan lo que el Gobierno quiere que suceda, un poco como los arúspices de la época clásica. Así pues, la “intención de voto” de la encuesta oficial es realmente la intención de voto del Gobierno. Al publicarlo como algo “científico”, se espera que influya en la realidad. Es lo que en los Estados Unidos llaman band wagon effect o profecía que se cumple por el hecho de enunciarla. Estamos ante una maniobra de propaganda, de “agitación y propaganda”, según la clásica terminología comunista.

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Un dato negativo y muy relevante es que los porcentajes de la encuesta oficial se obtienen del total de respuestas, pero se ocultan los “no sabe/no contesta”. Hay que suponer que ese dato negativo seguramente superará el 50%. A todo esto, no hay fecha decidida para las próximas elecciones, por lo que estas cábalas sobre la intención de voto son una pura fantasía, por no decir superchería. Esta es la España insólita que te digo, que, por otra parte, a mí me tiene fascinado.

Nos encontramos en agosto, lo que significa que la actividad económica española se reactiva por la llegada masiva de turistas. La paradoja es que la actividad política prácticamente se anula porque aquí todo el mundo coge vacaciones. Bueno, los catalanes “hacen” vacaciones. El verbo “hacer”, tan corriente en inglés, se utiliza también mucho en catalán y poco en castellano. Para Mildred, apegada a los criollismos venezolanos, el verbo “coger” es una voz obscena (copular).

Ya que estamos con el idioma, te diré que Mildred me subraya un aforismo de los miles que recoge el colombiano Gómez Dávila en su libro de Escolios. Es toda una venganza del tradicional racismo europeo contra nosotros, los negros: “La estupidez perfecta es propia del hombre blanco, adulto, moderno y desarrollado. El negro, al fin y al cabo, siempre esconde fetiches en su alacena”. Eso de la “alacena” es palabra arábiga, como hay tantas en el español; significa “armario”.

Por cierto, Mildred me señala que su padre, de origen canario, llegó a establecer una buena inteligencia con don Nicolás Gómez Dávila en Bogotá; lo hizo a través del negocio de importación de libros antiguos del continente europeo. Mildred conserva una primera edición del libro de Gómez Dávila, una preciosa edición no venal de 1954, dedicada a Constantino Trujillo, el padre de Mildred. Dice la dedicatoria: “Para Constantino, que vencerá con su cruz”.

Tengo que decirte que el noviazgo con Mildred va viento en popa. Ya sabes que yo identifico a mi venezolana con Jennifer López por el color tostado de su piel y lo hermosa que me parece. Con Mildred me reúno todos los días y luego a todas horas seguimos viéndolos virtualmente a través de los móviles. Precisamente la caraqueña me acaba de enviar un vídeo de Jennifer López con la canción de moda “¡Y el anillo p´a  cuándo!”, que es una especie de rumba cubana con aires de rap hispánico. Está clara la indirecta sobre la boda. El “anillo” es la alianza matrimonial, que Mildred dice “aro”. Le digo que yo lo llamaría “argolla”. Ella me replica: “Eres un negro zumbón”.

Como contraste con los datos de la encuesta oficial que te relato, veo a Mildred hecha toda una incansable activista de Vox. Hasta hace un año este partido se hallaba en las catacumbas; ahora sus dirigentes se hacen visibles en todos los medios y presionan con eficacia para formar algunos Gobiernos regionales. La acción más exitosa ha sido la de oponerse a las generosas subvenciones públicas que hasta ahora todos los Gobiernos de uno u otro signo y nivel han canalizado hacia los “chiringuitos”. Así se llaman a los grupos de presión (principalmente ecologistas, feministas y homosexuales) que medran a la sombra del poder. 

Ahora comprenderás la extravagancia de los resultados de la encuesta oficial que antes te decía. Se demuestra igualmente la curiosa posición de Vox, que no pretende ser un partido con vocación de Gobierno sino un movimiento de constante oposición. Se sitúa no tanto en la extrema derecha como en una posición llamativa frente a todos los demás partidos. A Mildred le encanta el bululú (como ella dice), esto es, el alboroto que se arma en torno a las iniciativas que propone Vox contra los “chiringuitos”.

Mildred ha pegado este post it en su ordenador, un escolio de su mentor colombiano: “No debemos hacer votos para que triunfe un partido, sino para que no triunfe el contrario”. Le digo cariñosamente: “Eres una true believer. ¿Cuál es el partido contrario?”. Me contesta: “Prefiero ser true believer que del montón. Anota que los partidos contrarios son los progresistas”. Me quedo sin saber qué eso del progresismo.

Tuyo, Ñame Busdongo, embajador plenipotenciario de Bostwana en el Reino de España.

por Amando de Miguel.

Amando de Miguel es catedrático emérito de Sociología de la Universidad Complutense. Ha publicado más de 120 libros y miles de artículos. Forma parte del Patronato de Honor de la Fundación para la Defensa de la Nación Española (DENAES).