Europa cierra las puertas al burka y el niqab

POR MOTIVOS DE SEGURIDAD

Dinamarca se suma a varios países de Europa y multará a las musulmanas que continúen portando estas prendas en público.

La prohibición del burka y el niqab ya ha entrado en vigor en Dinamarca en medio de protestas de mujeres musulmanas que consideran que la nueva norma limita sus derechos. El uso de estas prendas islámicas, que cubren el rostro por completo, será penalizado con multas de 1.000 coronas (cerca de 134 euros). En caso de reincidencia, las multas pueden alcanzar las 10.000 coronas (1.340 euros).

El burka cubre el cuerpo entero de la mujer mientras que el niqab cubre el rostro por completo. Su prohibición pública había sido una reivindicación histórica de importantes sectores de la sociedad, que consideran que estas prendas acrecientan los problemas de seguridad que sufre Europa.

El próximo país en sumarse a la prohibición podría ser Noruega, donde existe una mayoría parlamentaria favorable. En Italia, algunos municipios lo han vetado y, en Suiza, el cantón italiano de Ticino ha aprobado una legislación parecida, al tiempo que una organización contraria al burka ha anunciado que promoverá un referéndum a escala nacional.

El caso francés

Francia fue el primer país europeo que prohibió su uso. En abril de 2011, el conservador Nicolas Sarkozy aprobaba una ley que, aunque no se refiere directamente a los velos religiosos, censura el uso de todos ellos en espacios públicos.

El Gobierno francés también prohibió su uso, incluso vestir ropa religiosa -incluido el pañuelo en la cabeza-, en el año 2004. A pesar de la legislación, la realidad es que un simple paseo por los barrios periféricos del país basta para comprobar su escaso cumplimiento.

En 2016, un reportaje de la televisión francesa mostró qué ocurre cuando dos mujeres se adentran en las calles de Sevran, un barrio parisino de mayoría musulmana. Las cámaras captaron cómo varios hombres les deniegan la entrada en diferentes espacios públicos. “En este café no hay mezcla. Estás en Sevran, no estás en París. Es una mentalidad diferente’’, les espetó el responsable de un bar al que intentaron acceder.

En 2005, tras unos duros enfrentamientos entre inmigrantes y policías, el Ejecutivo decidió trasladar varios imanes a la zona para intentar sofocar las tensiones religiosas y, a la luz de las imágenes, esto sólo ha llevado a “una versión más radical del islam”.

Bélgica

En julio de 2011, a los pocos meses de que Francia implementara la medida, Bélgica prohibió cubrirse el rostro en público. Las autoridades belgas decretaron multas de diferentes cuantías e incluso penas reducidas de cárcel en caso de reiteración.

Bélgica, donde viven más de un millón de musulmanes, se encuentra en una situación extrema. Moolenbeek, el barrio islámico por excelencia y cuna de varios terroristas, es el ejemplo más mediático, pero no es el único. Y es que barrios enteros han sido tomados por radicales islámicos que aspiran a imponer la sharia en sus calles.

El caso de una escuela belga ilustra a la perfección la realidad que vive el país. El pasado mes de agosto, los profesores del centro mostraron su preocupación después de observar en algunos niños señales de que pueden estar expuestos a influencias islamistas radicales.

El informe interno es demoledor. Los niños recitan versos del Corán en árabe en el patio, no van a clase los viernes (día sagrado para los musulmanes) y rechazan dar la mano a alguien del sexo opuesto por razones religiosas.

Uno de los pequeños amenazó con matar a “infieles”, llamó a otros niños “cerdos” y se pasó el dedo por la garganta mientras simulaba el movimiento de “degollar”.

El Partido ISLAM belga ya fijó 2030 como la fecha idónea para constituir una suerte de Estado Islámico en el país. Los líderes de la formación no ocultan su intención de reemplazar los códigos penales por la sharia.

El experto islámico Michaël Privot alertó sobre los peligros de este partido y señaló que podría producirse una “implosión social”: “En doce años, Bruselas estará habitada fundamentalmente por musulmanes”.

El portavoz del partido, Redouane Ahrouch, apostó por segregar por géneros en lugares públicos como las líneas de autobuses: “Llevo 25 años conduciendo autobuses en este país y he visto de todo. Las mujeres con minifalda no pueden ir tranquilas. Se trata de que en hora punta las mujeres entren por la puerta delantera y los hombres solamente por la trasera”, manifestó.

Países Bajos y Bulgaria

El Parlamento de los Países Bajos prohibió cubrirse el rostro en 2016. Los velos faciales o integral no están prohibidos en todo el espacio público, sino únicamente en edificios estatales, en el transporte público y en escuelas y hospitales. En caso de violación de la ley, la multa puede ascender a 400 euros.

Bulgaria también introdujo la prohibición en 2016, pero esta no es total. Existen excepciones para la práctica de deportes, el ejercicio de una profesión u ocupación y para los templos religiosos. Las multas ascienden hasta los 750 euros.

Austria

En octubre de 2017, Austria cerró las puertas al burka. La norma establece que “quien en los espacios o edificios públicos se cubra u oculte el rostro con ropa u otros objetos, de manera que no sea reconocible, está cometiendo una infracción”, punible con hasta 150 euros.

La ley fue impulsada por el Gobierno de socialdemócratas y conservadores dentro de una reforma de las políticas de integración que aumenta las obligaciones de los solicitantes de asilo.

por Arturo García.

San Vicente de la Barquera (Cantabria). 1991. Comenzó su trayectoria en Popular Televisión para después dar el salto a La Gaceta, el diario digital del grupo Intereconomía. Responsable de portada y especialista en las cuestiones internacionales, sobre todo en las relativas a inmigración y yihadismo.