Errejón, el ‘piolet’ del PSOE para Iglesias

Cuando las elecciones no salen como el Imperio Progre espera, los columnistas despotrican de la derecha por su cerrilismo y disciplina, que les llevan a votar a los mismos caciques corruptos una y otra vez, mientras reprochan a la izquierda que sea tan exigente consigo misma y tan crítica que desperdicie su papeleta o se abstenga. Para evitar un nuevo bloqueo, el Imperio Progre, con la candidatura de Errejón, está preparando un partido-placebo con el que engañar los escrúpulos de los votantes de nariz fruncida y pegatina tricolor para que den su voto al PSOE. Y éstos son tan previsibles en su conducta sectaria que picarán.

La novedad para las elecciones generales de noviembre consiste en la presentación de Íñigo Errejón al frente de un nuevo partido de izquierdas. Pero, ¿con qué programa? Porque Vox tiene grandes diferencias ideológicas con el PP y Ciudadanos, pero Errejón no ofrece ninguna con Iglesias. Ambos provienen de la extrema izquierda universitaria; consideran que los españoles se equivocaron en 1976 al optar por la reforma y la transición «de la ley a la ley», en vez de por la ruptura y la venganza; admiran el «socialismo del siglo XXI» y la tiranía venezolana; quieren usar el timo del calentamiento global y el feminismo para controlar la sociedad; les repugna la libertad; se adhieren al mantra de los separatistas de la existencia de una España multinacional; aceptan referendos de autodeterminación; consideran el aborto una conquista inalienable de las mujeres… Son como el Doctor Maligno y su ‘Mini-yo’.

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Sólo hay una distinción y no en el ámbito de las ideas, sino de la táctica partidista. En estos meses, Errejón ha demostrado ser mucho más astuto. Él sabía que su proyecto político de alcanzar el poder tenía que inspirarse en la Syriza griega o el Partido de los Trabajadores brasileño, y no en una improbable unificación de toda la izquierda. Los dos partidos citados crecieron gracias a la captación de votantes que no eran de izquierdas. Sin embargo, el sectarismo comunista de Iglesias se impuso sobre el tacticismo —a fin de cuentas genuinamente leninista— de Errejón, y éste tuvo que salir de Unidas Podemos. Su venganza ha empezado en Madrid esta primavera y ahora, se extiende al resto de España.

Recojo algunas frases de Errejón sacadas de varias entrevistas: «Hay que hablar al conjunto de la población y no sólo a la izquierda. Me parece la receta fundamental.» «Tenemos que empezar a sentir como propios los símbolos nacionales.» «Hacer chocar la agenda social con la agenda nacional es un desastre.» «Nadie necesita más del orden, de la ley y de las instituciones que las personas modestas.» «Nosotros tenemos que ser mucho más claros y exhibir un patriotismo español desacomplejado.» «Poner orden significa recuperar nuestras antiguas certezas, aquellas sobre las que nuestros padres y madres se construyeron.» ¡Reivindicación no sólo de la patria, sino hasta de las tradiciones, el arraigo y la identidad! Pura dinamita en un momento en que las viejas divisiones políticas y lealtades partidistas se han desmoronado.

Por fortuna, incluso a Errejón le vencen sus prejuicios, típicos de la patética izquierda española, como la propia elección del nombre del partido: Más País. Como a Iglesias, le da asco usar la palabra España siquiera para engañar y conseguir votos. 

La única diferencia entre Más País y Unidas Podemos

¿Y hay alguna diferencia entre Unidas Podemos y Más País? Sólo una. Errejón está dispuesto a hacer presidente del Gobierno a Pedro Sánchez. Desde luego, no gratis; pero calculo que el precio debe de haber bajado bastante en estos meses. El profesor-ausente de la Universidad de Málaga va a desempeñar el papel de tantos izquierdistas de salón, como Cristina Almeida, Diego López Garrido, Rosa Aguilar, Irene Lozano, o Juan María Bandrés, seducidos por los amplios salones de la ‘casa común de la izquierda’. Errejón se propone desempeñar el mismo cómodo papel de Izquierda Unida en Andalucía, cuando el PSOE perdía la mayoría absoluta: ser el ‘agradaor’ de los Griñán y Chaves, a cambio de sentarse a la mesa de los dueños y comerse el arroz con leche que nadie ha querido. 

Y unos cuantos cientos de miles de izquierdistas de los que dan la tabarra con que el PSOE es la pata izquierda del partido del capital y que gritan en las calles que ya viene ‘La Tercera’ escogerán la papeleta de Errejón y sus chicos, para convertir en presidente a Sánchez. Ésta es la manera de estar en las barricadas y en el palacio a la vez. Algunos llamarán a estos rojos unos cínicos; yo los considero únicamente bobos.

Por cierto, ¿cómo se está pagando Más País?