El voto…¿útil?

Sinceramente, creo que la política nacional ha tomado tintes que rozan lo cómico, o cuando menos lo sorprendente, al comprobar como el líder de un partido de los denominados mayoritarios, ha pedido abiertamente que otro no se presente a las elecciones generales en determinadas zonas geográficas. Lástima que estemos hablando del futuro de España y no de discusiones del patio del colegio de nuestros hijos.

Inicialmente, pensé que se trataba de lo que actualmente se denomina una ‘Fake New’, pero parece que no, la noticia no solo es verdad, si no que viene precedida de un retirado intento en los últimos días de vincular el voto o tratar de convencer a un sector del electorado, sobre el tema de moda en periodos electorales: ‘El voto útil’.

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No contentos con interpretar a su antojo y propio beneficio la Ley d’hont, no contentos con editar videos cuyo contenido no se ajusta a la realidad electoral, no contentos con pedir ayuda nada menos a los benditos ‘Epi y Blas’, el PP ha pedido ahora abiertamente a VOX que ¿no se presente a las elecciones en determinadas circunscripciones?

Y yo me pregunto, ¿qué legitimidad tiene un partido para pedir tal barbaridad? ¿Qué le lleva a plantear semejante escenario? ¿El miedo a Pedro Sanchez? ¿El miedo a que se repita una coalición con partidos de corte anticonstitucional o antisistema? La respuesta es NO, la respuesta es que el PP tiene miedo al hartazgo de los españoles, tiene miedo a que se acabe el juego al que nos ha tenido acostumbrados el bipartidismo, tiene miedo a su propia ambigüedad y sí, tiene miedo a que un partido hasta ahora irrelevante, afronte sus compromisos electorales sin ocultarse tras una máscara, mirando a sus votantes y simpatizantes de frente y a los ojos, un partido en definitiva que no tiene miedo a presentar y defender sus ideas, porque son las del sentido común.

Analizando la situación actual y en lo que se refiere al voto en cuestión, la interpretación que últimamente se está dando a la dispersión de votos derivada de la aplicación de la Ley d’hont, es del todo sesgada e incierta. El voto de VOX no favorece al PSOE en caso de no conseguir escaño, por el contrario el voto de VOX que pudiera emigrar al PP, favorece nada menos que a PODEMOS y en menor medida a CIUDADANOS, que serían los partidos que en su caso pudieran repartirse ese último escaño.

El hecho de que por primera vez aparezcan en escena cinco partidos de ámbito nacional con una evidente intención de voto, desvirtúa la vieja interpretación de la ley d’hont en el sentido de que los votos que no obtienen representación, favorecen al partido más votado. Esto entre otros motivos, porque ese partido más votado debería duplicar en votos aquella formación que tiene opción a ese último escaño en circunscripciones pequeñas. Si por el contrario, nos estamos refiriendo a Madrid, Barcelona, Sevilla o a Valencia, los cinco partidos tendrán representación parlamentaria y no tiene sentido alguno dejar de votar a uno u otro por miedo a la Ley d’hont.

Dejando al margen esta cuestión, considero que se debería analizar realmente la utilidad del voto que vuelve a pedir el PP, por una razón muy concreta que reside precisamente en la experiencia en situaciones similares anteriores. ¿Se acuerdan Uds. de la última legislatura del Sr. Zapatero?, pues bien ¿Qué hizo el PP con sus 186 escaños cuando consiguió mayoría absoluta? ¿Derogó las leyes que enfrentaban a los españoles? ¿Uso el sentido común a la hora de legislar o de enderezar el destino de nuestra Nación? ¿Impidió que  Artur Mas celebrase el 9-N? No, no fue así y fuimos muchos los que decidimos no volver a votar esa opción política, precisamente por la inutilidad del voto.

Sigamos reflexionando, ¿Ha sido útil el voto al partido popular en la última legislatura, a la vista de la actitud del gobierno de España en septiembre, octubre y noviembre de 2017 con los tristes acontecimientos ocurridos en Cataluña? la respuesta es muy clara: NO, ese voto no fue útil. No puede justificarse con un ‘los otros lo habrían hecho peor’, cuando la realidad es que el gobierno del PARTIDO POPULAR tenía depositada la confianza de millones de votantes y no estuvo ni a la altura de las circunstancias, ni menos aún a la altura de la utilidad del voto que pidieron en su día, por supuesto sin olvidar que la moción de censura que propició la formación del peculiar gobierno de Pedro Sanchez, podría haberse evitado si el entonces presidente del gobierno hubiera convocado inmediatamente elecciones, en lugar de encerrarse aquella tarde en un bar cercano al congreso.

Tras tantas oportunidades pidiendo el voto útil, y tantos años de sembrar el miedo en el electorado por la dispersión de la ley d’hont, tras tantos años de incumplir promesas electorales y de traicionar a sus votantes, no se puede venir de nuevo con la misma estrategia, ni siquiera poniéndola en boca de ‘Epi y Blas’.  Ha llegado el momento de votar con responsabilidad y lo más importante, con valentía. Basta con mirar al sur de España y pensar en las pasadas elecciones al Parlamento Andaluz ¿Qué voto fue… útil?