Polonia se planta ante las imposiciones de Bruselas y renueva el Supremo

La Comisión Europea decidió en septiembre llevar a Polonia ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TUE) por “vulnerar el principio de independencia judicial”.

El presidente nombra a 27 nuevos jueces para el Supremo tras el ataque frontal de Bruselas a su soberanía.

El presidente de Polonia, Andrezj Duda, ha nombrado a 23 nuevos jueces para el Tribunal Supremo. El Gobierno del PiS se planta ante las exigencias de Bruselas. La Comisión Europea pidió el mes pasado al Tribunal de Justicia de la UE bloquear esta ley, que rebaja la edad de jubilación de los jueces del Supremo de 70 a 65 años, lo que implica la salida de 27 de sus 72 magistrados.

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El número dos de la oficina de Duda, Pawel Mucha, ha explicado que estos nuevos nombramientos son un nuevo paso en la reforma judicial polaca, cuyo objetivo es “recuperar las bases de confianza en la judicatura”. El PiS ha aprobado en los últimos meses una batería de leyes para reformar el actual sistema judicial y hacerlo más ágil, eliminando las rémoras del régimen comunista.

‘Somos soberanos’

En el mes de agosto, el viceprimer ministro polaco, Jaroslaw Gowin, aseguró que Varsovia ignoraría el fallo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) con respecto a la ley polaca.

“Si el Tribunal de Luxemburgo se considera competente como para apoyar la posición de un pequeño grupo de jueces polacos frente a una ley aprobada por un Gobierno democráticamente elegido, estará socavando la idea fundamental de la soberanía de los estados dentro de la UE”, aseveró Gowin.

“Es un fallo sin sentido que alimentará los movimientos euroescépticos de toda Europa”, concluyó.

Ataque frontal

La Comisión Europea decidió en septiembre llevar a Polonia ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TUE) por “vulnerar el principio de independencia judicial”-

Según Bruselas, la Ley polaca del Tribunal Supremo era “incompatible” con el derecho de la UE: “Socava el principio de la independencia del poder judicial, incluida la inamovilidad de los jueces”.

“La independencia de los órganos jurisdiccionales nacionales es esencial para el funcionamiento de la cooperación judicial entre los Estados miembros de la UE”, aseguró el comunicado de la Comisión, que ya abrió expediente a Varsovia por la reforma judicial el pasado julio.

Proceso contra Orbán

Si Angela Merkel y Emmanuel Macron tratan de sortear la crisis de la Unión Europea, abrir un expediente sancionador contra cada uno de los países más críticos no parece la mejor idea. El Parlamento Europeo ha abierto un proceso similar contra Viktor Orbán por “violar los derechos europeos”.

Orbán es de 2015 el principal escollo de las élites  de Bruselas para imponer su agenda política en todo el continente. El húngaro se ha opuesto siempre a las políticas migratorias comunitarias y fue el primer dirigente en denunciar las nefastas consecuencias que el plan de Merkel tendría para Europa: “No voy aceptar que alguien ajeno a Hungría modifique su forma de vida, su cultura y su tradición cristiana”, aseveró en otoño de 2015. La maquinaria mediática se encendió contra su figura y “xenófobo” fue el adjetivo más repetido junto a su nombre.

Orbán calificó de “venganza” la decisión del Parlamento Europeo y recordó que se trataba de un ataque a la soberanía del pueblo húngaro: “Es una ofensiva por nuestra política migratoria”.

“Los eurodiputados partidarios de la inmigración son mayoría en el Parlamento Europeo. Ellos preparan ahora una venganza contra Hungría porque los húngaros han decidido no convertir (Hungría) en un país de inmigración”, mantuvo Orbán.

“La verdad es que ya se ha redactado la sentencia. Ahora voy a defender a Hungría y a los húngaros frente a las mentiras injustas”, subrayó el líder húngaro.

 

por Arturo García.

San Vicente de la Barquera (Cantabria). 1991. Comenzó su trayectoria en Popular Televisión para después dar el salto a La Gaceta, el diario digital del grupo Intereconomía. Responsable de portada y especialista en las cuestiones internacionales, sobre todo en las relativas a inmigración y yihadismo.