Nueva avalancha migratoria: 20.000 inmigrantes, a la espera de cruzar a Europa

Un informe de la inteligencia austriaca advierte de una nueva oleada migratoria en los próximos meses.

La tensión en la frontera entre Bosnia y Croacia ha aumentado en las últimas semanas. Según un informe de la inteligencia austriaca, más de 20.000 inmigrantes esperan en la zona para dar el salto a países de la Unión Europea y los incidentes entre los recién llegados se han repetido.

Los inmigrantes utilizan a los menores como primera línea ante los agentes de Policía para provocar nuevos incidentes. “Los croatas han posicionado sus fuerzas especiales en la zona, pero no parece suficiente”, advierten fuentes del Ministerio del Interior austriaco al diario Kronen Zeitung.

“Llegan más inmigrantes cada día. Ya no hay familias y no quedan mujeres”, aseguran desde Austria. “El 95% de estos inmigrantes tratan de abrirse paso armados con cuchillos. Un policía fronterizo fue apuñalado la pasada semana”, sentencian.

Los propios inmigrantes advierten que sufragan los gastos cotidianos gracias a las tarjetas proporcionadas por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). Estas tarjetas se entregan a los recién llegados como parte de sus “programas de asistencia monetaria directa a los desplazados” en cooperación con Mastercard.

La estela de Orbán

Austria, país que preside la Unión Europea este semestre, anunció el pasado fin de semana que se retirará del Pacto Mundial para la Migración por considerar que puede sentar la base para que sea considerada como un derecho humano.

“Para nosotros es importante que Austria no adquiera un compromiso de derecho internacional consuetudinario, por lo que hemos decidido que no nos uniremos al pacto”, aseveró Sebastian Kurz.

El canciller austriaco no estará presente en la reunión de jefes de Estado y de Gobierno para adoptar el Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular, acordado en julio pasado en la ONU, convocada para los días 10 y 11 de diciembre en Marruecos.

“No puede haber ningún derecho a migrar debido al clima o la pobreza, pues tendríamos en este mundo un desarrollo que no sería compatible con una política realista”, concluyó Kurz, que siguió de esta manera la estela del húngaro Viktor Orbán.