Los peligros del silencioso Pacto Global de la ONU para la Migración II

El Pacto Global para la Migración no significa otra cosa que la sustitución de la actual población europea por inmigrantes provenientes en mayor parte de África.

Como ya os adelanté la pasada semana, en unos días tendrá lugar un encuentro en Marrakech en el que numerosos países firmarán el denominado Pacto Global para la Migración. Tras la publicación de mi análisis,  la Italia de Salvini, se unía también a la lista de detractores que no firmarán dicho acuerdo. En estos momentos los países que no estarán presente en la cumbre que se celebrará los próximos 10 y 11 de diciembre son: EEUU, Hungría, Austria, República Checa, Croacia, Bulgaria, Polonia, Israel, Australia, Eslovaquia e Italia.

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A pesar de no ser un pacto vinculante, la ONU insiste en la necesidad de la adhesión a dicho pacto, argumentando que “es coherente con los tratados de los derechos humanos y respeta plenamente la soberanía de los estados”. Sin embargo, los países que no quieren tener nada que ver discrepan fuertemente con el mismo y lo ven precisamente como un gran ataque a esa “soberanía de los estados”.

Desde eldebate.es, hemos accedido a una traducción integra del documento gracias al abogado dominicano, José Antonio Logroño Morales, asesor en República Dominicana en materia de inmigración y que estima que este Pacto Global para la Migración, “supone un grave ataque a la integridad de los países que se unen al mismo y todo un agente desestabilizador que terminará creando graves conflictos de identidad entre los ciudadanos”.  Gracias a esta traducción completa a la que hemos tenido acceso, podremos seguir con un análisis más profundo de este Pacto Global para la Migración y evidenciar así, que lejos de suponer una solución para el invierno demográfico, es todo lo contrario. A largo plazo complicará aún más la convivencia de los ciudadanos sometidos a los objetivos que contemplan el mismo.

Pacto Global para la Migración by Rubén Pulido on Scribd

Protección de los derechos de los inmigrantes

Existen al menos 7 objetivos que apuntan directamente hacia una protección de los derechos de los inmigrantes, protección que en algunos casos puede llegar a suponer una discriminación hacia los ciudadanos de origen frente a la población inmigrante:

-Objetivo 4: El objetivo 4 hace diversas alusiones hacia la regulación del inmigrante. Exige a los países que formen parte del acuerdo crear medidas para que los inmigrantes sean a la mayor celeridad posible regulados y dispongan de una “identidad jurídica y documentación adecuada”. Este punto puede llegar a suponer la regularización masiva e irregular de estos inmigrantes como ocurriese hace unas semanas en el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Aluche, donde agentes de la Policía Nacional denunciaban la regularización “encubierta” de solicitantes de asilo.

Objetivo 6: Este objetivo exige a los países firmantes de este acuerdo la revaluación de los mecanismos de contratación a inmigrantes, para así garantizar que sean justos y éticos. Este compromiso podría suponer a largo plazo discriminatorio hacia los ciudadanos del país de acogida, que conocedores de ciertos beneficios extra en favor de una supuesta integración pueden llegar a sentirse desplazados.

Objetivo 13: Hace referencia a la detención de inmigrantes y exige a los gobiernos que formen parte del acuerdo que dichas detenciones se realicen como último recurso e invita a trabajar otras alternativas para evitar las mismas en la medida de lo posible con el fin de no criminalizar a la inmigración. Una medida que sin lugar a dudas traerá consecuencias no solo para el ciudadano, sino que también supondrá una grave problemática para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Objetivo 15: Ya analizado la semana pasada, invita a que los países dentro del Pacto Global para la Migración den acceso a los inmigrantes a servicios básicos como la Sanidad, sin llegar a importar su estado en el país de llegada, es decir, se encuentren o no en situación de ilegalidad, podrán tener acceso ilimitado a todos los servicios básicos de nuestro país.

-Objetivo 16: Aboga por la creación de medidas especificas orientadas comprender sus costumbres y exige el respecto hacia estas para así “promover el respeto mutuo” y “el entendimiento entre inmigrantes y las comunidades que los acogen”. Este objetivo deja claramente la puerta abierta hacia la imposición de ciertos comportamientos que no encajan en los códigos culturales de una sociedad occidental. Donde un grave abuso sexual puede llegar a ser indultado, como ya ocurriese hace unas semanas en Francia.

-Objetivo 17: Como apuntaba la pasada semana el eurodiputado holandés, Marcel de Graaff, “la crítica a la inmigración se convertirá en un delito, y los medios de comunicación que den cabida a esta crítica podrán ser cerrados”. Esta frase resume al completo este polémico objetivo, que no pretende otra cosa que coartar la libertad de expresión de los que nos dedicamos a informar. Hace unos días el digital, Caso Aislado, dedicaba un completo artículo en el que se evidenciaba la peligrosidad de este punto del Pacto Global para la Migración.

-Objetivo 18: Este punto llama a la inversión para la explotación de las habilidades y competencias de la inmigración. Exige a los países que formen parte del acuerdo, realizar inversiones y exenciones económicas en la línea de la creación de medidas para fomentar el emprendimiento de los inmigrantes. Dicho objetivo supone toda una diferenciación entre emprendedores de origen y emprendedores inmigrantes, siendo aventajada la inmigración frente al ciudadano que posiblemente lleve años sufriendo las consecuencias de la presión fiscal existente en países como el nuestro.

Inmigración de Reemplazo, el verdadero objetivo

Este Pacto Global para la Migración no es nada nuevo, es algo que lleva gestándose durante años desde la ONU. Ya en el año 2.000, la propia organización publicaba sus primeros documentos en esta línea. Bajo el título, Inmigración de Reemplazo (textualmente), hace 18 años la ONU publicaba un borrador con las principales intenciones que se ocultan detrás de estos objetivos. Curiosamente, a partir de ese año fue cuando se comenzaron a experimentar las primeras crisis migratorias en algunos países de la Europa Occidental.

Desde hace unos meses, este borrador de la ONU no existe, casualmente ha desaparecido y la denominada “Inmigración de Reemplazo” ha desaparecido en la base de datos de la organización. Para tener una clara evidencia de lo que estuvo allí, nos vemos obligados a buscar en los archivos temporales de internet, donde si podemos comprobar que estas denominación de proyecto existió y que en estos momentos ha desaparecido por arte de magia. Una muestra más de la corrección del lenguaje y de la ocultación de según que propósitos.

Según apuntaba este primer documento de la ONU, “es necesario mantener ciertos niveles de inmigración para evitar el descenso poblacional en todos los países y regiones incluidos en el informe”. Cabe destacar que en dicha apreciación utilizaban el termino “inmigración”, algo también sustituido en documentos sucesivos por “migración”, otra evidencia de sustitución de ciertas denominaciones bajo el pretexto de la no discriminación hacia el inmigrante.

En resumen, el Pacto Global para la Migración no significa otra cosa que la sustitución de la actual población europea por inmigrantes provenientes en mayor parte de África. Lejos de implementar medidas que favorezcan la natalidad en Europa, buscan favorecer una invasión de nuestros pueblos con inmigrantes que como se esta demostrando en estos últimos años, ocasionan diversos problemas fruto de sus arcaicos códigos culturales. Bajo el pretexto de la sostenibilidad y el amparo del pago de nuestras futuras pensiones, pretenden obligarnos a la aceptación de costumbres que en la gran mayoría de los casos no solo atacan a nuestras libertades, sino que también suponen en muchas ocasiones el incumplimiento de nuestras leyes. Si algo está claro en estos momentos es que lo que pagan los inmigrantes como fiscalidad es mucho menos de lo que suponen como gasto, y si no me falla la lógica, de esta forma poco podrán colaborar con esas pensiones que dicen pagar.

 

por Rubén Pulido.

Jerez de la Fra. (Cádiz) - 1985. Ingresó a los 18 años en el Ministerio de Defensa, durante su etapa militar hasta su excedencia voluntaria (tras más de 11 años de servicio) ha realizado diversos cursos de perfeccionamiento, alcanzando así una serie de aptitudes que le confieren un especial olfato para el análisis de la actualidad en nuestro país. Empresario desde su excedencia, Rubén Pulido se dedica en la actualidad a dirigir inversiones y analizar todo lo que ocurre en nuestro país en materia de inmigración.