100 días, 100 propuestas: difusión de la identidad nacional

Sólo desde el conocimiento de nuestra historia, la comprensión de lo que España le debe al mundo, y lo que el mundo le debe a España, puede edificarse una comunidad nacional sana.

8. Plan integral para el conocimiento, difusión y protección de la identidad nacional y de la aportación de España a la civilización y a la historia universal, con especial atención a las gestas y hazañas de nuestros héroes nacionales.

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Deudor soy, y a gala lo llevo, de Don José Ortega y Gasset, de quien ni discípulo puedo llamarme. Resuena aún en mi mente aquella lectura juvenil de su “conocer, comprender, amar”. No se puede amar lo que no se conoce, y si bien puede amarse lo que se conoce y no se comprende, es indudable que si el amor no se basa en un conocimiento profundo, en una comprensión completa, el amor puede ceder en la primera marejada.

La atomización de los curricula académicos en las diecisiete comunidades autónomas que han caminado en direcciones opuestas cuando no incluso contradictorias, exacerbando particularidades – que carecen de sentido histórico si no se enmarcan en la realidad de España como comunidad nacional histórica – hasta el punto de fantasear con mitos y leyendas que se han querido hacer pasar por verdades científicas; la mal entendida autonomía universitaria, el constante y continuo proceso de apartamiento de un concepto de educación integral que incluya y potencie las humanidades (historia, filosofía,…) nos han traído al momento actual: la falta de conocimiento real sobre la historia de España, y su aportación a la Historia Universal.

Aún más grave cuando se falta a la verdad histórica, asentada por una historiografía consolidada, como la interpretación que se hace de nuestra Reconquista, la obra universal de la Hispanidad; y peor aún, cuando pretendidos institutos históricos sostienen memeces como la catalanidad de Santa Teresa de Jesús, esto es, Teresa de Ávila.

Es urgente – obvio decirlo, en el marco coordinado de otras acciones incluidas en estas cien medidas de la España Viva – acometer un Plan Integral que permita a niños, jóvenes y adultos el conocimiento de nuestra historia – que es historia común y por ello superior – patria, y que – para evitar caer en semejantes aberraciones a las que se cometen por los separatismos, nacionalismos, cantonalismos, regionalismos varios – destaque lo que ha convertido a España en Nación: su participación directa, vibrante, en primer orden, en la Historia de Europa y Universal.

Las Naciones, las Patrias, como he explicado en numerosas ocasiones, en este blog, son hacia afuera. Del mismo modo que el individuo deviene persona cuando es-en-el-otro y para-el-otro; las comunidades humanas devienen comunidades nacionales cuando

Sólo desde el conocimiento de nuestra historia, la comprensión de lo que España le debe al mundo, y lo que el mundo le debe a España, puede edificarse una comunidad nacional sana, conocedora de su pasado, y por ello, capaz de enfrentarse al futuro y a los retos de su convivencia en la comunidad internacional con otras naciones.

el mismo modo que se edifica una casa desde los cimientos, y los cimientos han de construirse sobre sólida roca, si queremos recuperar el orgullo de sentirse español será imprescindible edificar desde ese Plan Integral que deberá, por ello, afectar al ámbito educativo, en todos los niveles, universitario, formativo, y de difusión.

Nuestra verdadera marca España está ahí: sabernos herederos de un heroico pasado y sabernos administradores del presente para entregar a nuestros herederos una España mejor.